23 de abril de 2009

El voto para la fuerza pública y los adolescentes en Ecuador ¿Qué piensan?

En una esquina de Quito, un policía de tránsito está en pleno proceso de llevarse un auto mal estacionado en la wincha. El propietario se acerca resignado a preguntar a donde se llevan su auto –a la Río Coca señor y la multa es de 109 USD…

Con mucho apuro el sargento segundo de la policía que no quiso revelar su nombre, respondió a unas cortas preguntas sobre el derecho concedido a los policías para ejercer su voto.

Los comicios que se realizarán este domingo 26 de abril serán muy particulares en el Ecuador pues ahora policías y militares pueden votar después de ser aprobada, en marzo de 2008, la inclusión de un sistema facultativo de sufragio para la fuerza pública. El proyecto fue impulsado y aprobado por la Mesa 2 de Participación en la Asamblea Nacional Constituyente.

¿Va a votar en estas elecciones?
¡Claro que voy a ejercer ese derecho como ciudadano!

¿Qué le parece la decisión de ayudarles a ejercer este derecho?
Magnífico. Para mí es algo positivo.

¿Ya tiene decidido su voto?
Ya. Pero me lo reservo.

¿De qué manera les han capacitado a ustedes?
Por medio de reuniones en todas las unidades a las que pertenecemos. En mi caso en la jefatura policial de tránsito de Pichincha.

¿Tienen alguna inclinación política dentro de la Policía?
Solamente nos inclinamos en el momento de votar. Claro que nosotros tenemos una tendencia de elegir al mejor candidato frente a las expectativas de la ciudadanía; mas que todo en los medios económicos bajos.

¿Usted votó antes de ser policía?
Sí. Cuando tuve mis 18 años. En total ejercí dos veces el voto.

¿Esta facultad que se les da a los policías de votar le parece buena?
Buena, lógicamente. Es algo bueno para el país.

¿Están contentos dentro de la Policía?
Claro, contentos. Porque por primera vez podemos ejercer ese derecho.


Dos adolescentes de Quito que pueden ejercer su derecho a votar por primera vez en estas elecciones del 26 de abril opinan sobre este proceso. Ellas están en edades entre 16 y 17 años.

La primera es Joselín Gálvez de 16 años. Estudia en segundo curso de bachillerato en el Colegio Santo Domingo de Guzmán:

¿Ya estás capacitada para votar?
Si

¿Dónde recibiste la capacitación?
En charlas que nos han dado en el colegio, nos hablaban de qué teníamos que hacer para votar; que debemos dirigirnos a lo que nosotros pensamos mas no dejarnos llevar por las opiniones de otras personas.

¿Qué personas estuvieron a cargo de hacerles la capacitación: el Consejo Nacional Electoral o personal del colegio?
Los del colegio. Específicamente el inspector general, es psicólogo y da la materia de sociales.

Sabes que el voto para los menores de edad no es obligatorio ¿aún así vas a ir a votar?
Sí, porque creo que es una opinión que tal vez el pueblo necesite.

¿Quién te ha impulsado a votar?
Mis papis porque ellos me hablan de que el voto es necesario y también es importante como documento* (certificado de votación).
*El voto en el caso de los adolescentes es facultativo, en este caso el certificado de votación no es un documento obligatorio para ningún trámite.

¿De dónde te nace la tendencia por la cual vas a votar?
De lecturas. De las cosas que he visto que hace.

Estás interesada en votar ¿Te parece buena la decisión de que les dejen votar a los adolescentes?
Sí, yo creo que sí. Nosotros también tenemos derecho a opinar.

¿Crees que los adolescentes tienen una mentalidad bien formada como para dar un buen voto o que votan conscientemente?
Eso depende de cada persona. Depende de lo que tú pienses y de los comentarios por los que te dejes llevar.

¿Entre tus amigos todos quieren votar o hay gente que no le interesa?
No, hay chicas a las que no les interesa. La mayoría piensa que tiene derecho a votar también.

La segunda es Katherine Abendaño del Colegio Ateneo:

¿Les dieron capacitación para el voto en su colegio?

No. Pero nos dijeron que ya podíamos votar los chicos mayores de 16 años, yo tengo 17.

¿Quién les habló del voto?
Un profesor, pero no nos hablaron casi nada. Él habló por cuenta propia. No nos dieron charlas ni nada.

¿Y tú qué piensas sobre lo que ahora los adolescentes pueden votar?
Por un lado está bien porque pueden pensar más que una persona que tiene más edad y pueden apoyar a lo que ellos piensan.

¿Ya has decidido si vas a votar o no en estas elecciones?
Si quiero pero todavía no tengo decidido por quien. Creo que por “xxx” porque creo que ninguno de los que están de candidatos valen.

¿Has leído las propuestas de “xxx” o por qué has decidido tu voto?
No las he leído la verdad. Solo por eso no voy a votar; porque no he leído nada.

¿No vas a ejercer el voto?
No

¿No te sientes preparada para eso?
Aja, no siento que sé todo y no he leído nada de eso.

Y los adolescentes que van a votar ¿crees que lo hacen conscientemente?
Ni los que tienen la mayoría de edad votan conscientemente, solo votan porque ya es su obligación.

Y los chicos que ahora van a votar ¿crees que son muy pensantes?
De los que yo conozco si, los que dicen que van a votar.

De la mayoría de chicos que tú conoces ¿la mayoría va a votar o no le interesa?
De jóvenes amigos míos no les interesa votar. Y los mayores solo votan porque ya es obligación.

2 comentarios:

oscar dijo...

Como miembro activo de Fuerzas Armadas puedo manifestar que mientras la fuerza pública esté bajo la dependencia de la función ejecutiva, siempre tendrá ese dominio por parte de esta función y directamente por parte de los mandos militares, pues como militares se nos enseñó desde las Escuelas de Formación que “la más principal hazaña es obedecer…” (Calderón de la Barca).
Por lo que difícilmente se podría estar hablando de libertad de expresión, pensamiento y mucho menos de elección, ya que de una u otra manera estaremos coaccionados a ejercer aquel supuesto derecho que nos asiste la Constitución. Creo que es una forma de acaparar adeptos por parte del Ejecutivo. O más bien dicho, el gobierno como sabe que la fuerza pública es la fuerza de choque quien debe estar de lado de su gobernante, entonces éste se adelanta a este axioma y trata de persuadir de modo privilegiado para mantenerse en el poder, así de la misma forma mejorando sus sueldos, colocando en muy buenos cargos a sus comandantes, otorgando viáticos, subsistencias, salidas al exterior, y ascendiéndolos de manera premeditada y conveniente para impedir hasta un leve intento de golpe.
De este modo, el gobierno estará siempre con su pueblo, pues su pueblo prioritariamente serán las masas poderosas, otorgará caprichos a los indígenas, miembros de la transportación y a quienes hagan mayor fuerza al momento de reclamar un derecho o atenten con desequilibrar la estabilidad del país.

Anónimo dijo...

Hola, muy interesante el articulo, muchos saludos desde Mexico!